Transformación digital en el mercado legal

Sábado, 24 Junio 2017 04:39 Escrito por 

“Los estudios de abogados están obligados a repensar sus procesos e inyectar tecnologías sino quieren firmar su pronta partida de defunción”

La transformación digital está en todas partes y la tendencia es muy clara: aquel negocio que no inyecte tecnologías exponenciales en sus procesos estará destinado a morir pronto. La resistencia al cambio es quizá el principal enemigo de estas iniciativas. A continuación, haré un ejercicio que permitirá ilustrar el tema en el mercado legal, un sector que conozco y al que pertenezco.

Quizás su empresa, más de una vez, ha tenido que enfrentarse a la compleja tarea de contratar a un abogado. De pronto es citado a una reunión presencial en una pomposa oficina decorada con madera oscura y obras de arte que, por momentos, lo transportan a cualquier aclamado museo europeo. Un acartonado personaje con terno y corbata lo recibe. Muy formal y protocolar intercambia con usted ideas en un lenguaje casi ininteligible, luego le formula una robusta propuesta económica. Ante una nube de incertidumbre y de ansiedad por resolver su problema legal, no le queda otra opción que tomar los servicios.

Esta es probablemente la forma en la que, por los últimos cientos de años, se han contratado los servicios legales en todo el mundo. Servicios suntuarios, difíciles de entender, aferrados al papel y a tareas que no en todos los casos agregan un justificado valor. La desbalanceada información que poseen las partes sobre el servicio es tal que es muy difícil para el cliente comparar o conocer si el servicio es bueno o malo. Mi impresión es que la tecnología va a acabar con todo lo anterior, muy pronto. Los estudios de abogados están obligados a repensar seriamente sus procesos e introducir tecnologías que permitan la automatización de los mismos sino quieren firmar su pronta partida de defunción. Ser más ágiles y eficientes a través de esquemas tarifarios razonables es el gran reto y la tecnología, el gran aliado.

Ya está pasando
La tecnología no se detiene y los avances en inteligencia artificial ya han permitido que firmas de abogados en EEUU como BakerHostetler contrate a ROSS, un "abogado-robot" soportado en la tecnología Watson de IBM para la gestión de sus casos de bancarrota. “Do not Pay” es otra iniciativa en el Reino Unido que ofrece un servicio de “chatbot” que permite apelar papeletas de transito por estacionamiento en lugares no autorizados a costos muy bajos. Así mismo existen plataformas como Avvo.com que se ha convertido en el "Uber" de los servicios legales donde el cliente decide a qué abogado contratar y para qué tarea. Todo ello a costos razonables y de acuerdo al puntaje otorgado a cada abogado medido a través del índice de satisfacción del cliente en la plataforma. Finalmente, para citar un caso más cercano, en Chile, la plataforma LegalProm ofrece registros de empresas y marcas en 24 horas a precios que se inician en US$116.

Cuando hablamos de transformación digital de los servicios legales no estamos hablando de usar intensivamente tecnologías ya existentes, ni de adquirir software y hardware novedoso para hacer más de lo mismo. Se trata de repensar todo el modelo de negocio de servicios legales desde la base y colocar el valor y la rentabilidad donde corresponde, no en el trabajo mecánico horario (ya que de ello se encargará la tecnología) sino donde se agrega el verdadero valor jurídico. No es un reto sencillo pero, como se puede ver, algunas firmas ya lo están asumiendo con éxito. Queda claro que ante el creciente desarrollo tecnológico los estudios de abogados no deben desaparecer pero, como diría el buen Charly García, los dinosaurios van a desaparecer.

*Originalmente publicado en la página 3 del suplemento Jurídica del Diario Oficial El Peruano el 16 de mayo de 2017.

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